viernes, 6 de abril de 2012

Argentina y las malditas costumbres

Nota publicada en "Libertad Digital" (www.libertaddigital.com)




Por Leandro Fleischer

Recientemente viajé desde Israel –donde resido desde hace seis años– a la Argentina para pasar unos días con mi familia y mis amigos. Llevaba un año y medio sin pisar mi país natal. El hecho de haber estado tanto tiempo fuera me llevó a analizar la situación argentina de otra manera.
Pude ver las cosas con más claridad y, sobre todo, entender que lo que antes, cuando vivía allá, me parecía normal no lo es en absoluto. "Así es y hay que aceptarlo", se dice en la Argentina ante todo tipo de errores, fallos y problemas. Esa maldita costumbre de resignarse es un problema, uno de los grandes problemas argentinos.

Quizá la incesante decadencia argentina se explique no sólo por los que manejan el país, también por los manejados, que en términos generales o bien justifican el saqueo y la opresión –cuando no participan en el uno o en la otra–, o bien se acostumbran a que las cosas sean como son.

Veamos un ejemplo que me tocó vivir en este último viaje. Caminando por la calle, una mujer y yo fuimos testigos de cómo a un hombre se le caían cien pesos del bolsillo. Cuando me dispuse a tomarlos para devolvérselos, la mujer pisó el billete y después se lo guardó. Así que los cien pesos tuvieron un nuevo dueño, alguien que no hizo nada por ganárselos. Esto es común en la Argentina. Los propios argentinos dicen que quien se olvida algo en algún sitio, o lo pierde, aunque sea por sólo unos segundos, jamás lo volverá a ver. He constatado que esto no es la norma en otros países. No puedo evitar sentir vergüenza ajena. Claro que hay muchísima gente honesta entre los argentinos, pero no pocos de ellos llegan a resignarse y considerar una costumbre local la manera de proceder de la señora que se quedó con ese billete de cien pesos.

Debo también hablar de las protestas callejeras, que dicen mucho del estado del país. Gente armada con palos cortando el tránsito y amenazando a todo aquel que osara no someterse a sus dictados. Fui testigo de cómo unos de estos protestatarios matones estuvo a punto de dar una golpiza a un motociclista. Los atentados a la libertad de movimientos son tan constantes, que hasta la Policía los considera algo cotidiano, cuando no ayuda a quienes los perpetran...

¿A qué más están acostumbrados los argentinos? Pues a que los precios se disparen, a las subvenciones sin cuento, al bloqueo de importaciones, que igual acaba alcanzando niveles cuasicubanos. Muchos protestan, pero nadie se anima a dar un paso al frente. El Gobierno, entre tanto, sigue destrozando la economía. Las manifestaciones, por cierto, son obra de grupos sindicales, matones a sueldo y parásitos de todo tipo en demanda, precisamente, de más subsidios y subvenciones, no por el ciudadano común, que sale a trabajar todos los días para luego ser saqueado y oprimido.

¿Y la inseguridad? También se ve como normal. Cuando yo vivía en Buenos Aires ya era un problema, pero en estos últimos años la situación no ha hecho sino empeorar. ¿Se convocan manifestaciones en contra de este horrible fenómeno? Para nada. A veces se producen paros de unos pocos minutos luego de un asesinato. Eso es todo. Se me ocurrió hablar con amigos y familiares acerca de la libre tenencia de armas. Para ellos yo estoy loco, prefieren seguir igual.

Lo cierto es que el Gobierno posee una muy efectiva maquinaria para el adoctrinamiento, asentada en el Ministerio de Educación (sic) y los medios de comunicación. En los colegios y las universidades se enseña a los jóvenes a depender del Estado, a ver sus saqueos y desmanes como elementos fundamentales para el bienestar social. La televisión pública, claro, está en la misma onda. Cuando lo considera oportuno, la maquinaria de adoctrinamiento y propaganda crea cortinas de humo que desvíen la atención de asuntos importantes. Cortinas de humo como la disputa por la soberanía de las Falklands (Malvinas). Si digo que las islas pertenecen a los isleños, que llevan ahí más de nueve generaciones, y que no tiene sentido alguno esa disputa colonialista propia del siglo XIX, entonces ya estoy loco de remate.

Por otro lado, ¿qué se puede esperar de un país con héroes nacionales como el asesino comunista Ernesto Che Guevara, el dictador fascista Juan Domingo Perón o el impresentable bocazas de Maradona? Si estos son los referentes, se entienden muchas cosas.

¿Y los que se oponen a este circo? ¿Los que no caen en las manipulaciones oficiales? Pues siguen callando y resignándose. Y si siguen en las mismas, el país seguirá en las suyas.

martes, 15 de noviembre de 2011

"Israel fue tomado por socialistas"

Nota publicada en "Libertad Digital" (www.libertaddigital.com)



ENTREVISTA A BOAZ ARAD

Por Leandro Fleischer

Boaz Arad es el jefe de prensa del Instituto de Estudios de Mercado de Jerusalén y uno de los fundadores del Movimiento Israelí por la Libertad. En esta entrevista nos cuenta por qué se opone a las exigencias de los indignados israelíes y cómo fue su encuentro con representantes del Tea Party estadounidense; asimismo, critica con dureza a los socialistas israelíes.

–¿Qué valoración hace de la Protesta de las Tiendas de Campaña?
–Fue una explosión social que tuvo su raíz en las protestas suscitadas por el coste de los productos lácteos (Protesta del Requesón). Más tarde, las manifestaciones se centraron en los altos precios de la vivienda.
Las protestas están justificadas, identifican problemas, pagamos mucho más de lo que deberíamos, pero fallan a la hora de las soluciones. Al final, el malestar ciudadano fue objeto de manipulación política.
Los líderes de la protesta han afirmado que su objetivo es mejorar las condiciones de la clase media, pero no entienden que el dinero para financiar todos esos servicios gratuitos que exigen (educación, medicina, etcétera) se lo van a quitar justamente a la clase media, es decir, va a salir de sus propios bolsillos.
En Israel, la interferencia del gobierno en la economía es muy grande, por lo que nuestro mensaje a los manifestantes es que no están equivocados cuando afirman que es caro vivir en Israel; pero las consecuencias de un mayor intervencionismo estatal serían aún peores. El remedio pasa por liberar el mercado y reducir el tamaño del Estado.
Ellos piden soluciones que nos van a perjudicar, y se transforman así en tontos útiles de socialistas con gran peso político. No razonan; de hacerlo, se darían cuenta de que ese modelo que tuvimos que sufrir en el pasado no funcionó. Sólo repiten las consignas que les meten en la cabeza.

–¿Cómo surgió el Movimiento Israelí por la Libertad?
–El MIL tiene su origen en la Protesta del Requesón, en una reunión que tuve con diferentes personalidades liberales, como Yaron Lerman, Amir Weitmann, Avi Nov y Moti Heinrich. Decidimos crear un movimiento similar al Tea Party americano; de hecho, pensamos llamarlo Cottage Party.

–¿Qué propone el movimiento?
–Otra manera de hacer política, dar alternativas al Estado del Bienestar; por ejemplo, entregar cheques escolares y abrir la educación al mercado. Proponemos también privatizar el seguro social. Para no herir a la gente, los ahorradores deberían recibir el dinero que ahorraron y pasarlo a una aseguradora privada. Asimismo, abogamos por acabar con las leyes proteccionistas, que dificultan sobremanera las importaciones y reducen el mercado.
En el ámbito de la vivienda, pretendemos combatir el exceso de regulación que sufrimos: el 93% de los terrenos pertenecen al Estado, y el Gobierno pone numerosos límites a la construcción; está prohibido hasta la importación de materiales.El agua es otro gran problema. Hay que privatizarla cuanto antes. ¿Cómo puede ser que tengamos mar y al mismo tiempo haya escasez de agua? Muchos intelectuales y académicos son socialistas o comunistas, y enseñan una filosofía que consiste en hacer creer a la gente que el individuo está subordinado al Estado. Escuchamos la misma cantilena todo el tiempo. En este punto, la izquierda ejerce una suerte de monopolio. Nosotros, en cambio, les decimos: ustedes se equivocan. Somos el único movimiento que no quiere vivir a costa del prójimo... ni ser esclavos del prójimo.

–¿Es Israel un país socialista?
–Israel es un país socialista con islas de relativa libertad. En una de esas islas se encuentra la alta tecnología, que se escapó de las manos del Gobierno, porque le es muy difícil controlarla, y los resultados son muy positivos. El crecimiento en este rubro es formidable. Puede decirse que el ratón fue más rápido que el gato.
Israel se creó como un país capitalista y luego los socialistas lo tomaron. Te doy algunos ejemplos: Tel Aviv se creó gracias al sistema de reparto de acciones; es decir, un grupo de gente compró terreno conjuntamente y cada uno adquirió después la casa que quiso. Las factorías del Mar Muerto –que llegaron ser responsables del 50% de las exportaciones–, los terrenos, la infraestructura, todo fue expropiado y controlado por los socialistas. Los resultados, como no podía ser de otra manera, fueron negativos.

–Sin embargo, muchos indignados afirman que Israel debe acercarse al "exitoso sistema socialista" sueco o canadiense...
–En realidad, no quieren el sistema sueco. Mienten. Porque, por ejemplo, en Suecia existe el cheque escolar. En realidad, lo que quieren es parecerse más a Cuba. Yo estoy de acuerdo con ellos en ser como Suecia y Canadá, pues son países mucho más libres que Israel.

–Se ha reunido con miembros del Tea Party estadounidense en Tel Aviv. ¿Cómo fue dicho encuentro?
–El Tea Party llegó a Israel con el periodista americano Glenn Beck, pero algunos de sus miembros vinieron a Tel Aviv específicamente para encontrarse con nosotros.
Nos necesitamos mutuamente. Ellos quieren mostrar a los judíos norteamericanos que el capitalismo es mejor, ¿y qué mejor manera que contactando con un movimiento liberal israelí?
Además, el Tea Party le está diciendo basta a un Gobierno, el de Obama, cada vez más socialista, que ha llevado a EEUU a tener una deuda terrible. En Israel también queremos decir basta, antes de que lleguemos a ese punto.

–Entiendo que el movimiento defiende la libertad en el aspecto económico. ¿También lo hace en el resto de los ámbitos?
–Desde luego. Es contradictorio afirmar que no puedes meterte en el bolsillo del otro pero sí en su cuerpo. La libertad es un todo.

martes, 13 de septiembre de 2011

Israel y la "solución" cubana

Nota publicada en "Libertad Digital" (www.libertaddigital.com)






La protesta de las carpas, que empezó como un reclamo al Gobierno israelí debido al alto costo de la vida –con especial énfasis en el precio de la vivienda–, está tomando otro rumbo. Sus jóvenes líderes decidieron "cambiar el modo de lucha" y abandonar las carpas. Oh casualidad, justo cuando se acaban las vacaciones de los estudiantes es que deciden dar este paso. Aparentemente, estos indignados tenían demasiado tiempo libre.

La protesta, apoyada desde un principio por gran parte de la prensa local, tuvo un tinte romántico y fue y es mostrada como una "movilización espontánea" de "jóvenes idealistas" que luchan por mejorar la calidad de vida de los israelíes ¿Y cómo pretenden hacerlo? Pues pidiendo al Gobierno "acción", "más intervención" para acabar con el capitalismo "desalmado y destructor" y ayudar tanto a la clase media como a los pobres.

El epicentro de la protesta se encontraba en el Bulevard Rothschild de Tel Aviv, que prácticamente se transformó en un centro turístico, con jóvenes fumando en narguiles, bandas de música, charlas ideológicas, artistas callejeros, vendedores ambulantes y, por sobre todas las cosas, grupos de todo tipo (de artistas, de médicos, de maestros...) denunciando que merecen un trato mejor, o sea, que se les dé más dinero a costa de los demás.

Si bien ya no quedan muchas carpas, la hipocresía y la ignorancia, símbolos de este movimiento, siguen intactas.

Lo cierto es que argumentos por parte de los manifestantes nunca hubo; con todo, hay que reconocer que la protesta fue muy rica en consignas baratas, sin el menor respaldo lógico. "Justicia Social", "Estado de Bienestar", "Más impuestos a los ricos", "Educación gratuita", "Medicina gratuita", "Igualdad", "Basta de puerco capitalismo", "Basta de monopolios": estos son algunos de los argumentos que se han esgrimido.

Tuve la posibilidad de visitar el campamento del Bulevard Rothschild –así como de asistir a diversas manifestaciones multitudinarias– con mis compañeros del Nuevo Movimiento Liberal –cuya meta es la defensa la libertad económica e individual–, a fin de explicar a la gente cuál es el verdadero problema de Israel. Me encontré con todo tipo de opiniones, por lo general basadas en la ignorancia. No todos eran comunistas fanáticos o socialistas, es verdad, pero todos tenían algo en común: pedían al Gobierno "acción" para controlar el mercado y mejorar los precios o ayudar a las personas necesitadas. Uno podía encontrarse con extremistas pidiendo prácticamente la abolición de la propiedad privada –a la que por otra parte no acaban de renunciar–, o con gente un poco más moderada abogando por "modelos socialistas equilibrados exitosos, como el sueco, el holandés o el canadiense".

La señorita Dafni Lif, supuesta líder y organizadora –Facebook mediante– de esta nueva revolución, aunque muchos piensan que es un títere de peces gordos de izquierda, ha reconocido en reiteradas ocasiones que a ella no se le pueden pedir soluciones porque es "una simple estudiante de cine". Sin embargo, eso no la detuvo, y junto con sus amigotes decidió presentar una lista de exigencias al Gobierno, exigencias que no tiene mucho sentido enumerar: el lector puede imaginarse que se trata de subir impuestos (con la vista puesta en los niveles de ingresos), crear nuevos tributos y ampliar la regulación que pesa sobre el mercado.

Lo que no terminan de entender los manifestantes es que en Israel ya existe un Estado de Bienestar, eso que ellos llaman "justicia social". Las regulaciones son muy abundantes en casi todos los ámbitos. Los israelíes deben pagar impuestos directos sin cuento (sobre las ganancias, para financiar la salud y el seguro social, etc.), y buena parte de lo que les queda se les va de las manos al hacer frente a los impuestos indirectos. Los servicios aduaneros prohíben la importación de productos extranjeros o cobran a los exportadores potenciales impuestos ridículos, que ahuyentan a empresas que bien podrían competir en el mercado local para reducir los precios. Son justamente las regulaciones lo que explica en buena medida el panorama de sueldos bajos y precios altos, no la falta de ellas.

Los israelíes trabajan, aproximadamente, medio año para ellos y medio año para el Estado. Exigir que se añadan políticas socialistas a las políticas socialistas ya existentes es un absurdo; ¿pretenden exigir comunismo a la cubana o a la norcoreana?

Sin nos vamos al ámbito de la vivienda, las regulaciones son interminables. En primer lugar, el 93% de los terrenos pertenece al Estado. Si uno quiere construir, tiene que hacer frente a todo tipo de limitaciones: los burócratas deciden cuántos pisos puede tener un edificio, de qué tamaño deben ser los departamentos; está prohibido construir departamentos residenciales en edificios de oficinas o en hoteles; se cobran impuestos sobre las plusvalías. Etcétera. Este maremágnum de regulaciones hace que la oferta baje y la demanda suba, lo que, como no podía ser de otra forma, empuja los precios hacia arriba. El control de precios por parte del Gobierno, otra exigencia de los manifestantes, reduciría la inversión en vivienda, por lo que no sólo subirían los precios, sino que habría escasez.

Israel es un país pequeño, pero territorio no falta. El problema surge cuando los jóvenes se niegan a vivir fuera de Tel Aviv o en la periferia y el Gobierno limita la construcción tanto en el centro como en las zonas del extrarradio.

Imitar el modelo sueco, el holandés o el canadiense, como exigen los más moderados, no es una mala idea, ciertamente; y es que, en el ranking de libertad económica, Suecia se encuentra en el puesto número 22, Holanda en el 15 y Canadá en el 6, mientras que Israel se tiene que conformar con el 43º. Para llegar a ser como uno de esos países hay que empezar por liberar el mercado, no limitarlo más. Por la otra punta del ranking descollan Cuba y Corea del Norte...

Si quieren que la economía mejore, los protestatarios deben pedir una rebaja de los impuestos para todas las clases sociales. Debe haber menos regulación e intervención estatal si se quiere potenciar la inversión y no ahuyentarla, si se quiere que haya sana competencia y justicia verdadera.

No entiendo por qué no exigen el cierre de tantos ministerios inútiles, como los que se encargan de la religión, la cultura, los deportes, el turismo, etc. No entiendo cómo no exigen la privatización de servicios como la luz, el agua, correos, los puertos y aeropuertos, la medicina, la educación, etc., que redundaría en una reducción de los precios y una mejora de la calidad, y los ciudadanos ya no serían víctimas del chantaje de funcionarios conchabados con sindicatos mafiosos. No entiendo cómo no comprenden que quitar capital a los ricos derivaría en despidos y por lo tanto en un incremento del desempleo y la pobreza. No entiendo cómo no se dan cuenta de que, si damos dinero a todos los claman que se lo merecen, la producción caería vertiginosamente. No entiendo cómo exigen medidas que perjudicarían sobremanera a la clase media, que tanto dicen defender. No entiendo cómo no perciben que los monopolios están siempre al servicio del Estado o a empresarios amigos de los gobernantes de turno. No es tan difícil.

Para terminar, me veo en la obligación de aclarar que la protesta es legítima, pero las soluciones que los manifestantes proponen empeorarían aún más las cosas. Sí, en este caso, el remedio cubano sería bastante peor que la enfermedad que sufre Israel.



LEANDRO FLEISCHER, miembro del Nuevo Movimiento Liberal (Israel)

sábado, 11 de junio de 2011

¿Educación? ¿Gratuita?

Nota publicada en "Que no te pisen" (www.quenotepisen.net) y en "Cedice Libertad Venezuela" (www.cedice.org.ve)



El uso de la razón es una capacidad humana que suele ser destruida mientras una persona crece. Esta bella virtud que nos regaló la naturaleza, la perdemos gracias a la "educación" que recibimos desde que somos pequeños e indefensos. Este "aprendizaje" lo único que logra es arruinarnos nuestra capacidad creativa, limitar nuestro conocimiento, nos produce un especial desinterés en aprender y nos adoctrina de tal forma que terminamos justificando la violencia estatal en casi todos los aspectos de la vida.

Debemos entender que la "educación pública", ni es educación ni es gratuita como muchos piensan ¿por qué? Veamos.

En primer lugar, este tipo de "educación" suele ser obligatoria. O sea, se obliga a los padres, a punta de pistola, a llevar a sus hijos a una de las instituciones públicas, en las cuales el programa de estudios es decidido por una persona que cree tener el derecho de decirnos cómo educar a nuestros hijos o a nosotros mismos y tiene el suficiente poder y las suficientes armas como para hacernos obedecer a la fuerza. Si analizamos sólo este aspecto y nos alejamos del adoctrinamiento estatal, podremos observar cuán inmoral y autoritaria es esta realidad. Si yo obligara a un niño a educarse como a mí se me ocurre, apuntándole a él y a sus padres con un revólver, pues mucha gente diría que soy un psicópata y que, claramente, mi interés no es educar, sino lavarle el cerebro a ese pequeño con algún maligno propósito. Sin embargo, cuando esto lo hace el Ministro de Educación, nadie tiene sospecha alguna y, de hecho, justifican esta criminal acción.

En segundo lugar, debemos entender que no existe un sólo tipo de educación. No para todas las personas es lo mismo. Hay estilos diferentes y cada uno va marcando su camino. Lo importante del aprendizaje, desde que somos niños, es quitar la obligación del camino. Todos, desde que nacemos, tenemos interés en aprender cosas nuevas y ese deseo de educarnos, es natural. Podemos observarlo, incluso, en los bebés que repiten lo que los padres dicen o intentan encontrarle uno o más usos a un determinado objeto o prueban caminar por sus propios medios, etc, etc, etc. Del mismo modo, a medida que ese bebé va creciendo, puede continuar su educación de manera libre y entretenida. Lo importante es incentivar lo que un individuo (niño o adulto) quiere hacer de forma voluntaria y no obligarlo a acoplarse a un sistema monopólico y cruel, en el cual las personas pierden interés en estudiar por placer y se dedican únicamente a aprobar exámenes para satisfacer a sus padres y profesores, pero no a ellos mismos. El único remedio para curar esta enfermedad es terminar con el mito de que existe una sola manera de educarse y que esa es la que decide el Ministro de Educación de turno.

En tercer lugar, debemos analizar de qué se trata la "educación" pública. Un sólo sistema de estudios, en el cual el programa debe ser autorizado por un burócrata y consiste en adoctrinar a los estudiantes con el fin de que estos justifiquen las diversas inmoralidades que comete la clase dirigente y las califiquen como "actos morales por el bien social". Por brindar algunos ejemplos: la violenta y extrema recaudación impositiva, las limitaciones al mercado que sólo generan una disminución en las inversiones y, por lo tanto, producen un enorme daño al desarrollo y a las oportunidades labores de un país determinado. También el mismo sistema suele inculcar a los "estudiantes" un serio desprecio por las libertades individuales y los individuos suelen justificar prohibiciones ridículas, las cuales castigan de forma extremadamente violenta a las personas que "no cuidan de sí mismas" como a los burócratas de turno les parece que deben hacerlo, aunque no se le haga ningún tipo de daño a un tercero. Todo esto es un adoctrinamiento religioso autoritario el cual incita a las personas a someterse a un Dios (burócrata de turno) y respetar los mandamientos de la Biblia (ley) sin titubeos y con la justificación de que "está escrito". Así como en la religión, la moralidad o inmoralidad de estas leyes, no tiene ninguna importancia.

En cuarto lugar, este sistema público está basado en la crueldad y en la discriminación. El alumno no decide absolutamente nada, sino que todo se decide por él y más le vale adaptarse o, de lo contrario, será catalogado como un holgazán, un estúpido o un delirante por el resto de su vida, por el simple hecho de no adaptarse a este sistema monopólico.
Para cumplir este objetivo, el Ministerio de Educación, dicta las clases que cree convenientes y de la manera que le place, sin importarle en lo más mínimo los intereses del estudiante. Éste después es evaluado en base a ello y se le da un límite de tiempo para estudiar, se lo evalúa con un número y se lo castiga si utiliza un ayuda memoria o mira la hoja de su compañero durante un examen. Con este ejemplo, podemos observar cómo le destruimos al individuo su interés por el estudio, pues deja de hacerlo porque quiere, sino para complacer a otros. Además le producimos una sensación de fracaso y decepción por no lograr alcanzar una nota determinada en una materia que no le interesa o no le agrada la forma en la que es enseñada y el alumno comienza a sentirse atrapado y angustiado, intentando cumplir con el cruel ultimátum ¿Esto acaso incentiva a las personas a aprender o al revés?

En quinto lugar, este sistema no es gratuito como muchos piensan. No es solamente desastroso y opresivo, sino que además es extremadamente caro. Todas las personas deben pagar a la fuerza por él. Debido a que el pago no es voluntario, sino coercitivo, se desperdician millones, pues no existe competencia alguna en el mercado que los obligue a cuidar el dinero. Ese capital con el que se mantienen esos horribles centros de adoctrinamiento no crece de los árboles, sino que es quitado a la fuerza de las personas que lo obtuvieron de forma honesta y le hubieran podido encontrar una utilidad. No existe ningún tipo de control para ningún servicio, sólo el mercado es el que se limita a sí mismo y no permite derroches de capital.

El lector dirá: "este hombre critica mucho, pero no brinda soluciones". Lo cierto es que no existe una solución. La educación debe ser completamente libre. El mercado se encargará de brindarla de la mejor manera y las personas podrán elegir qué tipo de educación quieren. Los educadores deberán esforzarse para atraer alumnos e intentar por todos los medios posibles que se interesen por lo que ellos enseñan, sin calificaciones, sin limites de tiempo y sin otra crueldad de ningún tipo. Deben alentar a que los estudiantes aprendan por el placer de aprender y no para satisfacer a los padres, al profesor a o un burócrata. Si no lo logra, pues su remuneración será menor. De este modo, los educadores se verán en la obligación de brindar un buen servicio a bajo costo y no dedicarse a castigar y limitar a los alumnos, para seguir recibiendo el sueldo de forma coercitiva.
Es el cliente, o sea, el estudiante quien debe decidir qué, dónde y cómo estudiar y nadie más. Es él quien debe decidir si ser evaluado o no y en caso de quererlo, sólo él puede elegir cuándo y con quién.

Por último, es necesario aclarar que el sistema de educación libre, lejos de ser excluyente, es todo lo contrario, pues al no existir un monopolio, la educación no será una sóla y mucha gente podrá aprender a realizar tareas útiles, sin necesidad de estar obligada a recibir un papel firmado por un burócrata, sino únicamente será evaluado según sus capacidades laborales.

Si nuestro objetivo es educar, el Ministerio de Educación de cualquier país debe cesar de existir.

Leandro Fleischer

עבדים היינו, אבל האם אנחנו בני חורין




Este es mi primer artículo en hebreo, publicado en el sitio israelí Kav Iashar (línea recta) de un reconocido intelectual liberal llamado Moti Heinrich.

לאנדרו פליישר עלה לפני 5 שנים מארגנטינה. לאנדרו כותב לכלי תקשורת בארץ ובחו"ל בספרדית.
לפניכם מאמרו הראשון בעברית.


בפסח חוגגים את היציאה מעבדות לחירות. כיום אנחנו כביכול אנשים חופשיים, אך ראוי להוסיף קושיה: האם אכן הפרט נהנה מחירות מלאה?

על מנת לענות על שאלה זו, יש להבין מהי חירות. חירות היא זכותו של אדם לנהל את אורח חייו כרצונו ובדרך המתאימה לו ביותר. כלומר, אין חירות כאשר אני כופה או מגביל את הפרט ואת רצונותיו, כל עוד אלו אינם פוגעים באיש. חירות ניתן למדוד רק במושגים של חופש אישי של האזרחים ולא בחופש קולקטיבי. מדוע? מפני שכולנו נולדנו שונים, לא לכולנו יש את אותן המטרות או סגנון חיים זהה. לכן, לא ניתן לרצות את כל האנשים כאילו היו אדם אחד.

במדינת ישראל, החירות האישית האמיתית, זו של הפרט, מוגבלת מאד. במאמר זה אתייחס בקצרה להגבלת חופש הבחירה של הפרט בישראל בשימוש בסמים.

כפי שצויין, אין כל פשע בהחלטות שהפרט מקבל עבור עצמו – כל עוד החלטות אלו אינן פוגעות באחר. פשע הוא כאשר שוטר לוקח את חירותם של אנשים כמוני וכמוך בדרכים אלימות ובאיומי נשק ("אכיפת החוק"), מפני שאינם "שומרים על עצמם" כפי שנקבע על ידי המדינה. מעצר של אדם על שימוש בסמים אינו הגיוני, זוהי בעצם חטיפה. מי שטוען לסמכות להחליט עבור אדם אחר לגבי חייו הפרטיים, גם אם האדם אינו פוגע בזולת, הוא פשיסט.

קיימות שתי טענות מרכזיות נגד לגליזציה של הסמים בישראל וכמעט בכל המדינות:
הראשונה – הסמים פוגעים בבריאות, והשנייה – הסמים גורמים לאלימות.
התגובה ההגיונית לטענה הראשונה היא: אז מה? אנו מבצעים כל יום פעולות רבות המסכנות אותנו ועלולות לפגוע בבריאותנו כאשר אנו משתמשים ב"סמים חוקיים" דוגמת: קפה, אלכוהול, סיגריות ותרופות. לא רק "סמים חוקיים" אלה פוגעים בבריאות, גם פעולות פשוטות שאנשים מבצעים כל יום עלולות להיות מאוד מסוכנות: אכילת יתר, להסתובב ברחובות ביום קר ללא מעיל, והמסוכנת מכל עפ"י מקורות סטטיסטיים היא היציאה לכביש.

מדוע אין הכנסת מחוקקת חוקים האוסרים לקחת סיכונים אלו? למה לא נעצרים אנשים הפוגעים בעצמם? אנשים בעלי משקל עודף בעת אכילת צ'יזבורגר כפול? או אנשים המסתובבים בעיר ביום קר כשלגופם רק חולצה ומכנסיים קצרים? שוררת הסכמה שאין לאסור אנשים אלה בגין חוסר אחריות כלפי גופם, למה אם כן יש לאסור אנשים שבוחרים להשתמש בסמים כל עוד הם אינם פוגעים באיש?

הטענה כי שימוש בסמים הוא אחד הגורמים המרכזים לאלימות היא שקרית לחלוטין. מכור להרואין למשל לא הופך אלים בעת שימוש בהרואין אלא, כאשר הוא אינו יכול להשיג את הסם. כך גם אדם המכור לאוכל, סיגריות או כל סם חוקי אחר. האלימות נגרמת לא מעצם השימוש בסם, אלא מהאיסור המוטל כנגד הסם. כאשר המדינה מוציאה דבר מה אל מחוץ לחוק, נוצר שוק שחור שנשלט על ידי עבריינים. ההוכחות למציאות קשה זו רבות – הנזק שגורם האיסור: במקסיקו ובקולומביה, מדינות בהן קרטל סמים משתלט על חלקים גדולים במדינה ורבים ההרוגים כתוצאה מכך. בנוסף, ניתן להיזכר בארצות הברית של תחילת המאה ה-20: אלכוהול נאסר, המאפיה צמחה והתבססה, מקלעים השתוללו ברחובות שיקגו וניו יורק ואל קפון היה המלך.

מעגל אלימות זה נבלם רק לאחר לגליזציה של האלכוהול בשנות ה-30.

בהולנד למשל, לאחר התרת השימוש במריחואנה, הפשע והשימוש ירדו באופן משמעותי. בפורטוגל, לפני שנת 2001, הפשע והשימוש בסמים היו גבוהים, והוחלט על דה-קרימינליזציה של הסמים. התוצאות בפורטוגל היו מעל ומעבר – הפשע והשימוש בסמים הצטמצמו משמעותית.

גם בנושאים כמו הימורים וזנות. עבריינים משתלטים על עסקים אלו וכתוצאה מכך אזרחים תמימים משלמים את המחיר. לגליזציה של סמים, זנות והימורים תניב גם תועלת מעשית רבה: הפשע ייחלש, כסף רב יזרום לקופת המדינה, תיירות תעלה ואבטלה תרד. לאחר הלגליזציה, ישראל תהיה מדינה חופשית יותר, עם שיעור פשיעה נמוך משמעותית ועושר רב יותר. מה רע?

פרדריק בסטייה, כלכלן ומחוקק צרפתי של המאה ה-19 אמר: "כאשר החוק והמוסר מנוגדים אחד לשני, האזרח מתלבט אם לאבד את המוסר האישי או את הכבוד לחוק".

מדינת ישראל, שאמורה להיות סמל של חופש, אכן פתרה את בעיית רדיפת היהודים החפים מפשע, אך רדיפת הפרט לא פסקה. צר לי, אבל אני חש כי עדיין אין סיבה לחגיגה מושלמת של חג הפסח כי טרם הפסקנו להיות עבדים.

לאנדרו פליישר

lunes, 28 de febrero de 2011

¿El principio del triunfo del capitalismo liberal?

Nota publicada en "Diario de America" (www.diariodeamerica.com) y en "Cuba Democracia y Vida" (www.cubademocraciayvida.org)


Las repetidas rebeliones en algunos países islámicos, están demostrando, en mi opinión, el principio de la victoria del liberalismo sobre el totatilarismo.



Los manifestantes, si bien muchos de ellos no entienden de qué se trata la ideología liberal, pudieron organizarse gracias al capitalismo y las exigencias que expresan tienen un tinte liberal.

Me explico, gracias al avance de la tecnología, el cual sólo puede darse en un ambiente de libre mercado, los ciudadanos de esos países lograron organizar las diferentes rebeliones a través de empresas privadas que facilitan la interacción entre las personas en Internet. En la red, uno también puede encontrar diversas fuentes de información, clandestinas o no, acerca de lo que realmente ocurre dentro y fuera de sus fronteras. Desde ya que los regímenes totalitarios que allí gobiernan intentan mantener a su población engañada y, por esta razón, aplican la censura. Pero no es nada fácil evitar que se filtren artículos, audios y videos incómodos para los dictadores gracias a las nuevas tecnologías aportadas por el capitalismo.

Por otro lado, los manifestantes exigen el fin de la tiranía, Democracia, elecciones libres, que se respeten los derechos humanos, la liberación de presos políticos, etc. Si bien la Democracia no es mi sistema favorito, no puedo alejarme de la realidad y, claramente, es el punto máximo de libertad al que pueden aspirar o que, incluso, conocen. Y, desde ya, este sistema supera moralmente a las dictaduras encabezadas por los psicópatas corruptos que oprimen con completa impunidad.

Los liberales suelen ver en los políticos seres humanos, con las mismas debilidades que todos los mortales. No les gustan los términos "líder", "caudillo" o "héroe", pues entienden que no existen tales individuos, sino que son mitos creados por los que están en el poder para someter y asustar a la población. Entienden que, sin ese sistema en el que se apoyan para oprimir, son tan frágiles y vulnerables como cualquier otro individuo. Y de eso se están dando cuenta en los países gobernados por líderes corruptos y autoritarios, por lo que se animan a salir a las calles y manifestarse hasta que el dictador deje el poder.

Desde ya que uno no puede ser tan inocente y creer que absolutamente todos los opositores que intentan despojar a los tiranos del poder, son personas que buscan libertad. Existen grupos islámicos y comunistas radicalizados que intentarán aprovechar estas situaciones para simplemente cambiar al opresor de turno por otro. Sin embargo, no les será nada fácil, porque estas revueltas no tienen un líder en particular, sino que fueron organizadas de forma espontánea por la gente que perdió el miedo, o bien, se cansó de que el temor los lleve a vivir y morir oprimidos.

Ahora los tiranos a lo largo del mundo, comunistas e islamistas, son los que temen. Pues si las masacres de Gadafi en Libia no pudieron frenar la ira de la gente, aparentemente nada puede hacerlo.

La globalización, la modernidad, el capitalismo y la libertad individual son las características de una sociedad sana, avanzada y pacífica. Sin embargo, es difícil hacerles entender esto a muchos individuos adoctrinados desde niños a ser sometidos por un grupo pequeño de tiranos que sólo buscan la dominación de los hombres por los hombres, en lugar de dejar a los hombres dominar la naturaleza para su propio beneficio.

Si países que nunca hubiéramos imaginado que podrían llegar a ser democráticos, lograran serlo por la voluntad de las personas y no de la clase dirigente, podré afirmar que estaremos siendo testigos de una de las paradas hechas en el trayecto hacia el libertarismo. Pues si ellos pudieron derrotar al miedo y eludir el lavaje de cerebro, también lo podemos hacer los que vivimos en las Democracias excesivamente estatistas y prohibicionistas occidentales.

La gente que salió a la calle para intentar liberarse de las tiranías en Irán, Egipto, Libia, Bahrein y Túnez, en su gran mayoría, lo hizo intentando imitar a Occidente. Será cuestión de seguir avanzando hacia la libertad en nuestras sociedades también, para ser un verdadero ejemplo y no a medias.

martes, 7 de diciembre de 2010

La "contradicción" de ser libertario y pro-israelí

Nota publicada en "Elrejunte.il" (www.elrejunteil.wordpress.com) y "Cuba Democracia y Vida" (www.cubademocraciayvida.org)




Ser libertario y defender a un Estado socialdemócrata como lo es Israel, pareciera ser una contradicción imposible de defender. Sin embargo, muchos de los individuos que comparten mi ideología lo hacen. ¿Por qué? Veamos.

Habitualmente, en mis artículos no sólo me encargo de responder a las continuas e infundadas acusaciones que se le realizan a Israel en la Comunidad Internacional, sino que además expreso durísimas críticas con respecto a ciertas políticas económicas y sociales existentes en el Estado judío.

Critico la enorme intervención estatal en los bolsillos de las personas, critico la gran cantidad de prohibiciones que existen (drogas, juego, fumar en lugares cerrados, beber en la calle, etc), critico que se deba financiar a la fuerza a los ortodoxos, los cuales forman el 54% de la población y de ellos el 70% no trabaja, critico la impunidad con la que puede actuar la policía, critico la existencia de medios de comunicación del Estado y de tantos ministerios inútiles repletos de parásitos, critico que se limiten las importaciones y exportaciones, critico que el gobierno decida cuál empresa puede ingresar en el mercado y cuál no, critico cuando algún soldado se excede, etc.

Como pueden observar, no me guardo nada. No escondo los errores que Israel comete e intento con mis escritos intentar cambiar algo o, al menos, descargarme. ¿Pero acaso todas estas críticas no se pueden aplicar también a cualquier otro país de los que pertenecen a lo que se conoce como "el mundo libre"? Por supuesto que sí.

Sin embargo, en Israel uno puede expresarse libremente. Sin ir más lejos, yo pertenezco al movimiento libertario que aquí existe y nadie controla nuestros escritos o reuniones y, si así lo decidimos, en el futuro podremos presentarnos a elecciones u organizar manifestaciones contra una u otra política del gobierno.

Aunque no me gusta la Democracia, pues como dijera Thomas Jefferson "no es más que el gobierno de las masas, donde un 51% de la gente puede mandar al diablo los derechos del otro 49%", siempre superará moralmente a las dictaduras comunistas e islámicas que intentan dominar el mundo. A pesar de las limitaciones estatales, uno siempre puede aspirar a elevar su nivel de vida o mejorarse profesionalmente, los homosexuales pueden vivir tranquilamente sin temer a ser ahorcados en una plaza como en Irán o encerrados en campos de concentración como solía suceder en Cuba bajo el régimen de los hermanos Castro y el "heroico" Che Guevara, las minorías gozan de los mismos derechos que los judíos y, si bien hay puntos por mejorar en este aspecto, existen todo tipo de ONG que pueden actuar libremente y lograr resultados positivos.

Israel es el país en el cual los árabes, sean cristianos o musulmanes, gozan de bastante más libertad que en cualquier Estado islámico. Las mujeres pueden vestirse como gusten, conducir un vehículo, estudiar, trabajar, etc. Aunque todos estos derechos parezcan obvios, en las dictaduras islamistas, las mujeres no siempre pueden gozar de ellos.

La dirigencia israelí no es libertaria y, aunque haya alguno que quizás sí sea libertario, sus ideas casi ni pueden influir en la política debido a los intereses de los demás partidos, los cuales no se pueden obviar, pues estos podrían abandonar la coalición y, por lo tanto, el gobierno perdería el poder de forma inmediata. Sin embargo, si comparamos la situación israelí con la de sus vecinos, sin lugar a dudas, el Estado hebreo es un faro de libertad en Medio Oriente.

El libertarismo se basa también en la defensa propia y si bien los anarcocapitalistas pueden aportar teorías brillantes acerca de la privatización de las Fuerzas Armadas u otros libertarios pueden criticar la financiación del ejército realizada por medios coactivos o el hecho de la obligatoriedad del reclutamiento, nadie puede negar que la población de Israel (ya no me refiero al Estado) corre peligro de extinción si no utiliza su derecho a la legítima defensa contra terroristas islámicos fanáticos y psicópatas que repiten a diario su intención de exterminar a los judíos.

El islamista no odia a los judíos debido a la existencia de Israel, sino debido a la existencia del judío en sí. Pero su odio no termina allí, pues también rechaza el estilo de vida occidental, el cual intenta cambiar a la fuerza para imponer sus leyes totalitarias.

Ahora bien, lo interesante de esta situación es que la progresía occidental, con una mezcla de cobardía y masoquismo, le da la bienvenida al islamismo y acepta sus locuras para no ofenderlo. Porque después todo, ellos dicen, es su cultura y debemos aceptarla. Pero yo me pregunto, ¿debemos ser tolerantes con quien pone en peligro la vida de las personas por cometer los siguientes "crímenes": ser homosexual, disentir, criticar, dejar el Islam, tomar alcohol ,etc? ¿También debemos aceptar lapidaciones de mujeres acusadas de "desobediencia" cuando intentan escaparse de un marido golpeador o la ablación femenina? Pues yo creo que no.

Este extraño comportamiento de la izquierda me llama la atención, ya que ellos se auto consideran abanderados de la libertad, pero unen fuerzas con estos violentos psicópatas que no ocultan sus deseos de conquistar Occidente. No sé si se trata de imbecilidad o idiotez, pero las primeras cabezas que se cortarán si el Islam radical logra su objetivo, serán las de los progres, pues su modo de vida es totalmente opuesto al del Islam y está penado con la muerte. Pero, por el momento, los islamistas los utilizan como tontos útiles y mal no les va.

Israel debe luchar contra este islamo-fascismo para poder seguir existiendo, pues el Estado judío es la excusa que utiliza el islamismo para justificar sus locuras expansionistas, del mismo modo que los nazis utilizaron la excusa de los judíos con un fin idéntico al del Islam. No olvidemos que el islamismo radical y el nazismo eran grandes aliados durante el Holocausto.

La izquierda parasitaria mundial odia al Estado judío porque es su manera de oponerse al "Imperialismo americano" y al "capitalismo" que supuestamente existe en Estados Unidos e Israel. Sin embargo, el condimento antisemita que posee el comunismo desde sus raíces también influye.

Deseo seguir intentando mejorar las cosas en Israel y en el resto de los países del mundo y que no me cuelguen por expresarme libremente ni que violen a mi novia unas bestias fanáticas por ir a la playa en bikini.

Si el islamismo radical logra exterminar a Israel, será cuestión de tiempo hasta que conquiste el resto del mundo. Por esa razón, soy libertario y defiendo a Israel.

Le agradezco a mi amigo anarcocapitalista Gerardo Caprav, de quien aprendo mucho sobre ideas libertarias, tema en el cual se destaca como pocos, por su aporte para el artículo.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Mamarracho12: el mafioso "moral"





No suelo postear artículos que no sean de mi autoría, pero esta vez voy a hacer una excepeción.
Mi amigo y co-bloguer, Martín Benegas, fue citado en un artículo publicado en el diario kirchnerista "Página 12". En el mismo, fue criticado duramente por un mamarracho llamado Gustavo Veiga, quien es incapaz de realizar una tarea productiva y, por lo tanto, se dedica a realizar la ridícula y nefasta tarea de investigar las opiniones de la gente común con respecto a los mafiosos autoritarios que gobiernan en Argentina, pues debe justificar el sueldo que ellos le pagan con dinero robado a punta de pistola a la gente que produce.
Desde ya, al señor Veiga le preocupa más la opinión sobre la muerte de Kirchner de un individuo que simplemente se dedica a trabajar e intentar ser lo más libre que se pueda, que la cantidad de crímenes realizados por un mafioso que arruinó la vida de millones, mientras se daba lujos típicos de cualquier magnate suizo. Claro, hay que satisfacer los caprichos del amo.

Aquí el post de Martín Benegas publicado en "Don Tiburcio"

Pusilánime

(Del lat. pusillanĭmis).

* adj. Falto de ánimo y valor para tolerar las desgracias o para intentar cosas grandes.

Es el calificativo que le cabe a tipos como este, un tal Gustavo Veiga "periodista" de Página 12, que pasó de ser un cronista de fútbol de mala muerte a convertirse en parte de la policía ideológica del régimen, uno de los tantos esbirros mediáticos que se arrogan el poder de pararse arriba de un banquito a señalar a los "impuros", a los "malos" a los "resentidos".

Este buen muchacho se ocupó de mi y de Mr Groncho, entre otros, en esta nota vomitada con el habitual estilo goebbeliano del pasquín oficial. Al parecer este señor se sorprendió de que hubiera voces que contrastaran con el lameculismo y la cobardía general de todo el árco político y periodístico, salvo honrosas excepciones, ante la muerte del tirano saqueador el miércoles pasado.

Se que mi estilo provocador tanto en mis posts como en los comentarios que dejo en la blogosfera y en twitter producen reacciones, a veces bastante virulentas en los seguidores tanto pagos como convencidos de la runfla gobernante, con los cuales me divierto habitualmente, pero de ahí a publicar mi nombre en un medio de alcance nacional con el sólo objetivo de difamar hay una brecha grande.

Pero lo peor no es eso, este cobarde utiliza un medio mantenido por el gobierno con dineros que nos son saqueados a todos para perseguir y amedrentar a simples individuos que vivimos de lo que ganamos trabajando y que nos expresamos en un blog, en twitter o en Facebook, acusándonos de ser propagadores del odio y el resntimiento, cuando él es lacayo de un gobierno mafioso que ha hecho del odio y el resentimiento su leitmotiv. ¿Donde estaba el "señor" Veiga cuando Hebe de Bonafini festejó lo atentados contra las Torres Gemelas? ¿Donde estaba este "periodista comprometido" cuando D'Elia vociferaba alegremente que odiaba alos blancos de Barrio Norte y a la "puta oligarquía? ¿Que me dice del ensañamiento de Kirchner contra las FFAA? ¿De la intolerancia de Moreno? ¿De la patota sindical apañada por el gobierno? Harían falta varios volúmenes para enumerar las muestras de odio y resentimiento de las que ha hecho gala este gobierno desde 2003 en adelante, sin embargo resulta que los malos de la película somos un par de bloggers que nos sentimos aliviados por la desaparición física del responsable del peor gobierno de la historia argentina.

Señor Veiga, ya se que su capacidad periodística no le da más que para aspirar a ser alcahuete en un pasquín como Página 12, pero por favor no insulte la inteligencia del público pretendiendo ser la voz de la moral cuando usted es cómplice de esta banda de delincuentes que detenta el poder en la Argentina. Tenga un poco de vergüenza, aunque creo que eso es mucho pedir.

Martín Benegas

viernes, 1 de octubre de 2010

Secuestro legal: cuando la ley ampara el crimen

Nota publicada en "Diario de America" y "Cuba Democracia y Vida"





¿Puede una ley ser injusta? Desde ya ¿Debemos respetar dicha ley? Claro que no. De lo contrario, no hubieran existido los famosos justos durante el Holocausto, quienes arriesgaron sus vidas al rebelarse contra el sistema impuesto por los Nazis y ayudaron a los judíos a ocultarse para evitar que fueran asesinados por aquellos que sí cumplían las órdenes dictadadas por un dictador psicópata. De hecho, si los civiles y militares alemanes, así como los de otros países europeos, hubieran aplicado el uso de la razón, negándose de esta manera, a cumplir los mandatos inmorales de los tiranos de la época, se podrían haber evitado las 60 millones de víctimas mortales que dejó la Segunda Guerra Mundial.

Sin embargo, lamentablemente no son pocos los individuos que justifican cualquier atrocidad cometida hoy en día contra civiles inocentes, con la ridícula excusa de que la misma "es legal".

Yo he sido secuestrado, humillado y tratado como un criminal por los orangutanes armados encargados de hacernos cumplir con la ley, cualquiera esta sea, a quienes se conoce como policías.

Dos de estos inútiles con revolver, poder e impunidad para hacer lo que les dé la gana, se bajaron de un patrullero y comenzaron a interrogarme y revisar mis pertenencias. Incluso me obligaron a bajarme los pantalones en búsqueda de drogas ilegales.

Seguramente mi apariencia los hizo sospechar, pues tengo el cabello largo, barba y cuando no estoy en el trabajo, prefiero vestirme cómoda e informalmente. Ahora bien, juzgar a alguien por su apariencia es un acto primitivo, inmoral y extremadamente autoritario. De todos modos, el "radar" que utilizaron estos analfabetos, resentidos y violentos les funcionó y, en efecto, encontraron en mi bolso restos de marihuana (aproximadamente unos 3 gramos), que se habían caído de su envoltorio a mediados del año pasado y de los cuales desconocía su existencia. Es muy probable, incluso, que dichas sobras hayan quedado allí del viaje a Amsterdam (donde la marihuana está legalizada) que realicé en julio del 2009.

De todos modos, es irrelevante el origen y la cantidad de marihuana encontrada, sino la absurda y grotesca opresión a mis libertades individuales.

Los "honorables" agentes de la ley, revisaron también mi vehículo y me quitaron el celular, dejándome incomunicado por cuatro horas. Más tarde me trasladaron a la comisaría, donde continuó el interrogatorio y me amenazaron en reiteradas oportunidades con arrestarme si no les entregaba los datos sobre aquel que me había vendido la marihuana. Me pregunto si hubieran detenido al comerciante holandés a quien le compré el prodcuto.

Después del circo realizado por los gorilas azules, tres de ellos me trasladaron a mi domicilio, donde en unas de las situaciones más tensas y payasescas que me tocó vivir, revisaron cada centímetro de mi hogar, invadiendo mi propiedad privada y dejando la casa totalmente desordenada. En ese momento sentí una mezcla de rabia y frustración, pero sobre todo, vergüenza ajena.

Al finalizar la búsqueda, en la cual no pudieron encontrar nada de lo esperado, regresamos a la comisaría, donde continué demorado. Entonces sucedió lo inesperado. El simio ignorante que me detuvo en la calle, me confesó "no estar del todo de acuerdo con la prohibición de la marihuana" porque tiene que arrestar a gente de bien que no le hace ningún tipo de daño a terceros, por el simple hecho de fumar una planta. Por si esto fuera poco, reconoció algo ya por todos sabido: "los mafiosos más peligrosos están libres". Claro, la policía les teme a los verdaderos criminales, quienes se encargan de los negocios que los parásitos como los que me secuestraron y sus amos burócratas prohíben. Por lo tanto, no sólamente los mafiosos más peligrosos caminan libremente por la calle, sino que además son multimillonarios, mientras nosotros, la gente de bien, debemos pagarle el sueldo a la fuerza a quienes nos oprimen, lo que nos lleva irremediablemente, a estar ajustados económicamente y despojados de algunas de nuestras libertades individuales. Cuánta injusticia ¿Verdad? Otra pregunta que me hago es la siguiente: si el pobre hombre que me secuestró, no está de acuerdo con dicha ley ¿Por qué nos la impone la fuerza? Pues su respuesta es simple: "vivimos en un país donde hay leyes y mi trabajo es hacerlas cumplir". Claro amigo, del mismo modo se justificaron varios de los oficiales nazis ¿Y sabe qué señor policía? Yo les creo. Ellos también obedecían órdenes y no hubieran asesinado ni a una sóla persona de no haberlas recibido. Sin embargo no los justifico bajo ningún punto de vista. Y por más que el crimen de ellos haya sido bastante más grave que el suyo, usted también debería ser castigado, pero con una pena más leve desde ya, acorde a la gravedad de sus horrorosos actos.

El secuestro continuó con otro interrogatorio, esta vez con el comisario del zoológico, quien, a diferencia de los demás gorilas, no me interrumpió con amenazas de ningún tipo. Después de tomarme las huellas digitales, los mafiosos me liberaron después de seis horas de secuestro. Ahora tengo prontuario policial. La policía logró su objetivo: inventar criminales para justificar su sueldo, el cual es quitado de los ciudadanos a la fuerza para financiar a estas bestias. Por otro lado, el objetivo de los poderosos amos de los analfabetos armados, el cual consiste en generarle temor a los ciudadanos para que sean obedientes y pierdan todo interés de organizar una desobediencia civil en respuesta a sus acciones inmorales, nunca influirá sobre mí. Yo elijo no temerles, pues el miedo es lo que genera que los gobiernos se vayan agrandando y, por lo tanto, su autoritarismo se eleve, mientras que los derechos y libertades de la ciudadanía disminuyen.

A los burócratas no les importa el daño psicológico ni los inconvenitentes socio-económicos que pueda tener un individuo, quien debe sufrir lo que a mí me tocó vivir. Si no nos defendemos, estas aberraciones nunca terminarán. Para ello es absolutamente necesario perderle el miedo al poder y a sus armas de fuego y, sobre todo, entender que una ley injusta no debe ser respetada. Sin embargo, no quiero que se malinterprete el mensaje que deseo dejarle al lector. No me refiero a una oposición violenta, sino que por el contrario, totalmente pacífica, en la cual nadie obedezca las leyes que opriman nuestras libertades individuales.

Mi cuerpo me pertenece, no al Estado. Multar a alguien por no abrigarse en un día frío sería ridículo ¿Verdad? Y que me dicen de detener a una persona porque comió en exceso. Una locura, sin dudas. Pues entonces ¿por qué no puedo fumar, aspirar, ingerir, inyectarme o cortarme lo que yo quiera? ¿Quién se cree que tiene el derecho a castigarme por no seguir un modo de vida en especial? ¿Por qué está prohibido "derrochar" mi dinero en el casino de manera voluntaria, pero está permitido que me asalten a mano armada para mantener a cantidades industriales de parásitos en contra de mi voluntad?

El secuestro que me tocó vivir, me sucedió en Israel, país donde resido. Sin embargo, mi crítica no está dirigida solamente al Estado judío, sino a la gran mayoría de los sistemas del mundo.

Desde ya que en las dictaduras islámicas y socialistas, la realidad es mucho peor, pero no por ello debemos dejar de reconocer los errores cometidos por los países que pertenecen al sistema occidental. Estos deben ser un ejemplo de libertad en todos los aspectos, no a medias. No tendría sentido alguno pedir por el cese de los ahorcamientos a homosexuales en Irán, por ejemplo, porque nos asesinarían en el acto. Sin embargo, no creo que en países como Israel o Estados Unidos, sea descabellado pensar que las prohibiciones inútiles e inmorales de hoy, dejen de existir algún día. Por lo menos tenemos la libertad de pedirlo y de pelear por ello, sin acabar en prisión o en la horca.

Comprendo la necesidad de seguridad que tiene Israel y, es por ello, que no me resisto cuando me revisan el bolso y me pasan por el cuerpo un detector de metales, antes de ingresar a un lugar con una gran concentración de personas. Incluso, estaría dispuesto a que se me realicen más chequeos, si existe una leve sospecha de que puedo poner en peligro la integridad física de terceros. Ahora bien, si los agentes de seguridad, en lugar de explosivos, encuentran marihuana, cocaína, pastillas anti-ronquidos o milanesas, no pueden aplicarme ningún tipo de castigo. De lo contrario, se estarían convirtiendo en criminales, estén amparados o no por la ley.

Leandro Fleischer

lunes, 19 de julio de 2010

Baile "criminal" vs. terrorismo "pacifista"

Nota publicada en "Diario de America", "Radio Jai", "El Reloj" y "Cuba Democracia y Vida"




La demonización de Israel no tiene límites. Los absurdos argumentos expresados desde una profunda ignorancia, las ridículas hipótesis sobre hechos que se desconocen totalmente, la ceguera de un ojo con respecto al islamismo radical, la minimización o, incluso, justificación del terrorismo y la falta de atención que se le presta a los crímenes cometidos por organizaciones y gobiernos terroristas, tanto islámicos como comunistas, incluso en contra de personas pertenecientes a su propio pueblo; demuestran el odio y el resentimiento de muchos. La prensa y algunos líderes políticos son los principales responsables y, luego, una enrome cantidad de personas que, como durante el nazismo, se creen cada barbaridad que se dice o escribe. No obstante, todos critican a la prensa y dudan de su confiabilidad, salvo ¿cuándo? Sí, cuando la misma demoniza a Israel. Es curioso.

Sin embargo, no por ser víctimas de un horrendo lavaje de cerebro, puede quitársele toda responsabilidad a la gente común. Es más sencillo odiar que razonar, acusar al prójimo que aceptar la propia culpa y condenar al pluralista que aquel que puede asesinarte por hacerlo. Como me dijera Horacio Vázquez Rial en una entrevista que le realicé hace aproximadamente 6 años: "la gente está dispuesta a que le laven el cerebro".

Los artículos publicados por tantos medios de comunicación con respecto al baile realizado por los soldados israelíes en la ciudad de Hebrón, me llevaron a confirmar que el nuevo antisemitismo no ha disminuído para nada, aunque probablemente pudo haber aumentado.

Aquellos encargados de mantenernos informados, ofrecieron un lamentable espectáculo en el cual se mezclaron el odio con una ignorancia, la cual yo denomino "voluntaria", pues prefieren desligarse de la verdad en pos de condenar a los israeíes por cualquier acción que realicen. Sin embargo, la demonización de Israel, aparentemente, ya no sólo pasa por las acciones de defensa del único país que aún debe luchar por su existencia y para que no exterminen a toda su población, sino también por juegos y bromas que hacen un grupo de adolescentes entre ellos. Pero si se condena, incluso, la existencia de Israel ¿Por qué estos judeófobos no han de condenar una danza también?

En demasiados medios de "comunicación", cualquier lector hubiera entendido que el baile realizado por este grupo de jóvenes soldados, el cual fue filmado y posteriormente publicado en el sitio de internet "Youtube" no era más que "otro intento" israelí de "humillar" a los árabes. Debido a que en el video se escuchaba de fondo el llamado al rezo desde las mezquitas, los "reporteros" afirmaban con una seguridad sorprendente que los soldados habían acordado realizar la coreografía en ese momento con la intención de burlarse de los musulmanes y de su religión. Nada más alejado de la realidad. Pero la realidad no tiene importancia para ellos, sino "la maldad y humillación judía para con los pobres palestinos".

Yo, por mi parte, prefiero exponer otra versión de los hechos, alejada de la ignorancia y el odio.

En el área de Israel donde yo resido, hay una gran cantidad de habitantes árabes. Los llamados al rezo desde las mezquitas se escuchan desde mi domicilio o desde cualquier otro punto del poblado donde vivo. El sonido que se emite desde una mezquita sóla es suficiente. Sin embargo, nadie detiene sus actividades. Aquel que esté trabajando, lo seguirá haciendo, quien esté bailando, lo seguirá haciendo, etc. Nadie se ofende, pues forma parte de la rutina.

Estos soldados son adolescentes de 21 años, quienes estaban por liberarse del ejército y decidieron hacerlo de este modo. La intención no era ofender a los fieles musulmanes en uno de sus momentos sagrados del día ni dar ningún tipo de mensaje a nadie, salvo a ellos mismos. Estos jóvenes, después de sus tres años de duro servicio, quisieron despedirse de una forma original, sin ofender a nadie y, como se puede observar en el video, en ese momento se encontraban sólos en esa calle y la simpática coreografía duró unos pocos segundos. Ahora bien, si hubieran entrado en una mezquita a realizar el baile, desde ya que me uniría a la condena, pero crear todo tipo de hipótesis envenenadas de odio, sin conocer la zona siquiera, es un acto antisemita por donde se lo mire.

No sé si lo supieran estos malintencionados periodistas, pero el aburrimiento que provocan los patrullajes en busca de terroristas o las guardias que deben hacer las fuerzas israelíes, derivaron en otras distracciones similares en el pasado que unieron a los soldados con niños y jóvenes palestinos en clases de baile, partidos de fútbol y demás. Pero la prensa no está allí cuando eso sucede. Curioso ¿verdad?

Todo este tipo de distracciones realizadas por los soldados no funcionan solamente como remedios para matar el aburrimiento, sino también para aliviar la carga y la presión que deben llevar estos jóvenes, quienes a tan temprana edad, deben lidiar con terroristas sanguinarios cuyo objetivo es asesinar judíos y arrojarlos al mar, según ellos mismos lo reconocen. Inclusive, muchos de ellos (salvo los cobardes líderes desde ya) están preparados para inmolarse con tal de cumplir con dicho objetivo.

Me llama la atención que la prensa no publique, ni una sóla vez, las muestras de odio racial y llamamientos a asesinar judíos que existen tanto en las instituciones "educativas", en los discursos politicos y en una enorme cantidad de medios de comunicación de los países islámicos. Y si los periodistas se dedicaran a investigar, incluso en internet, sin necesidad de moverse de sus cómodas oficinas desde donde demonizan a Israel mientras engordan su trasero en el acolchonado asiento, podrían percibir que toda esta propaganda de odio la promueven basándose en los mismos mitos y utilizando las mismas técnicas que los nazis. Para dar tan sólo un par de ejemplos: en algunos diarios, han publicado copias exactas del "humor" y las caricaturas del judío con nariz grande, feo y adicto al dinero y poder que podían verse en los diarios alemanes de los años 30' y 40', como también se realizan series sobre los "Protocolos de los Sabios de Sión", cuyas tramas se basan en los intentos de judíos por dominar el mundo o de degollar a un niño cristiano para preparar "matzá" (pan sin levadura) durante la festividad de "Pesaj" (más conocida como la pascua judía) y muchos más macabros etcéteras.

¿Dónde están las condenas a los ahorcamientos de homosexuales, a los nulos derechos de la mujer, a los fusilamientos de disidentes, a las lapidaciones de mujeres "adúlteras", a la ablación femenina, a las penas de muerte sentenciadas contra aquellos que dejaron el islam, a la persecución de críticos de dictaduras comunistas o teocráticas, a los campos de concentración con trabajos forzados y torturas para aquellos que se oponen pacíficamente, a las masacres llevadas a cabo en África, a los atentados terroristas, etc? Las estoy esperando aún, del mismo modo que no ví a nadie saliendo a la calle para condenar el atentado realizado por islamistas radicales en Uganda en donde fallecieron 74 personas que se encontraban mirando la final del mundial por televisión.

Estimados antisemitas, su odio obsesivo contra los judíos está derivando en que dejen de lado todos estos crímenes y que mucha gente inocente alrededor del mundo siga sufriendo. Nadie les pide que dejen de odiarnos, ya estamos acostumbrados, pues siempre lo hicieron ustedes y sus antepasados. Sólo espero que eso no les impida respaldar a las víctimas de las atrozidades nombradas anteriormente.

Hemos llegado al punto de que un baile de pocos segundos nos preocupe más que el terrorismo islamico a nivel global, el cual planea conquistarnos a través del miedo y de un cambio demográfico radical, objetivo que quiere lograr uniéndose a su principal aliado, las tiranías comunistas, a quienes utiliza como idiotas útiles temporales.

lunes, 31 de mayo de 2010

Terroristas "humanitarios"

Nota publicada en "Diario de America" (www.diariodeamerica.com), "El Reloj" (www.elreloj.com) y "Cuba Democracia y Vida" (www.cubademocraciayvida.org)





La llegada de barcos con la supuesta ayuda humanitaria para Gaza se venía anunciando al público durante semanas. Israel les había avisado a los activistas de las embarcaciones que se les prohibiría arrivar a la Franja de Gaza y que deberían pasar por la ciudad portuaria de Ashdod, ubicada al sur de Israel, donde se iba a confirmar que, de veras, se trataba de ayuda humanitaria y no de traspaso de armamento al gobierno terrorista del Hamás u otras agrupaciones terroristas como Yihad Islámica.

Esta decisión, desde ya, no fue un capricho israelí, sino que tenía como objetivo evitar que los terroristas se refuercen con la excusa de la "solidaridad" y, de este modo, evitar otro conflicto armado en el futuro.

El gobierno israelí les había prometido a los "activistas" que, después de comprobar que lo que se llevaba en el barco era sólo ayuda humanitaria, se trasladaría esa mercadería a la Franja de Gaza. Por supuesto que el Estado judío no hubiera tenido problema alguno en realizar esta entrega, pues la harina, el agua y los medicamentos no pueden dañar a los ciudadanos como lo hacen los explosivos, misiles y rifles Kaleshnikov que utilizan los terroristas. Además, Israel está acostumbrada a asistir humanitariamente a los habitantes de Gaza: en los últimos 18 meses ha entregado más de un millón de toneladas en ayuda.

El "desastre humanitario" que supuestamente hay en Gaza es uno de los tantos mitos que se crearon para demonizar a Israel en el mundo. En una zona donde supuestamente falta el agua, no se puede inaugurar con tanto orgullo una piscina olímpica que requiere millones de litros, como se hizo a mediados de mayo.
http://www.maannews.net/eng/ViewDetails.aspx?ID=285242

En una zona donde supuestamente el hambre es moneda corriente, no creo que puedan existir restaurantes de lujo como este: http://www.rootsclub.ps/index.php

Tampoco se pueden encontrar en lugares donde la gente muere desnutrida como en Sudán o Ruanda, mercados como los que hay en Gaza: http://www.libertaddigital.com/multimedia/galerias/mercado-en-gaza/

Pregunto: ¿supo alguno de los que afirman que existe un "desastre humanitario" en Gaza sobre alguien que haya muerto por desnutrición?

Pregunto: ¿cuál es el problema de que exista un control sobre lo que entra en Gaza? ¿Acaso que no ingrese armamento a la Franja, no es lo que puede evitar un conflicto armado a futuro en el cual vayan a morir más personas de ambos lados?

Ahora bien, intentaré responder a las inquietudes de la mayoría de las personas acerca de los trágicos acontecimientos ocurridos en aquella embarcación con cinco puntos fundamentales.

1- Si el ejército israelí hubiera tenido como fin realizar una masacre indiscriminada a todo barco que se acerce a la costa de Gaza ¿Por qué las otras cinco embarcaciones que accedieron pacíficamente a desvíar su recorrido a la ciudad de Ashdod para realizar las inspecciones pertinentes, arrivaron sin problema alguno? ¿Por qué entonces los israelíes no mataron a los 600 individuos que habían allí en vez de conformarse con nueve? ¿Y para qué arriesgar la vida de soldados, si se puede bombardear desde el aire?

2- Si los "pacifistas" no tenían nada que ocultar ¿Por qué hicieron caso omiso a los pedidos por parte de las fuerzas israelíes para que desviaran el rumbo con el fin de que se confirme de que sólo se trataba de ayuda humanitaria, como hicieron el resto de los barcos?

3- Los "pacíficos activistas" habían asegurado no oponerse violentamente a una inspección israelí. Es más, una diputada del partido árabe-israelí "Balad", un día antes, lo había afirmado en una entrevista realizada para un noticiero. Fue por esa razón que los soldados, después de pedir en repetidas oportunidades que modifiquen el rumbo, ingresaron en la embarcación con el objetivo de convencerlos que los dejen inspeccionar para evitar cualquier tipo de conflicto . Según las palabras de los mismos miembros de las fuerzas israelíes: "como mucho esperábamos insultos, algún empujón o escupitajos". Por esa razón ingresaron tan sólo 14 soldados (recordemos que en el barco había 600 personas) quienes iban "armados" con rifles para lanzar bolas de pintura, como las que se usan en el conocido juego "paintball", el cual consiste en simular combates. Aunque también poseían, por las dudas, un revólver enfundado. Aprovechándose del desconocimiento absoluto por parte de las fuerzas israelíes acerca de sus verdaderas intenciones, inmediatamente después de bajar del helicóptero, los soldados fueron recibidos por una lluvia de golpes que fueron realizados con palos, cadenas y sillas, además utilizaron cuchillos, cócteles molotov y armas de fuego. Como se puede ver en las imágenes, se trató de un linchamiento del cual todos los soldados terminaron heridos, sobre todo uno que fue arrojado malherido, tras una fuerte golpiza, desde la parte superior a la inferior de la embarcación. Los "violentos pacifistas" intentaron, además, derribar el helicóptero, atando las sogas que utilizaron los soldados para descender, a una antena.
A los miembros de las fuerzas israelíes no les quedó otra alternativa más que desenfundar sus revólveres y comenzar a disparar a las piernas de los atacantes, aunque las víctimas mortales fueron inevitables.
Esos soldados iban a ser asesinados y, los imbéciles que hoy gritan en contra de las acciones israelíes, hubieran justificado el hecho y hasta hubieran aplaudido con alegría.
Me pregunto: ¿Qué clase de pacifistas van armados con palos, cuchillos, cadenas, cócteles molotov y armas de fuego en una embarcación "solidaria" e intentan linchar a soldados que ingresaron con intenciones de conversar para convencer a los activistas que desvíen el rumbo, como ya se ha hecho en el pasado sin inconvenientes?

4- El barco en cuestión, llamado "Mavi Marmara" estaba liderado por una organización terrorista turca llamada "Fundación de Ayuda Humanitaria Derechos Humanos y Libertades" (más conocida por sus siglas en inglés "IHH"), la cual brinda ayuda económica y logística a organizaciones terroristas islámicas como "Hamás" o "La Hermandad Musulmana" y lo ha hecho en el pasado con "Al Qaeda", pero camufla sus crímenes con la máscara de la "ayuda humanitaria", aunque de humanitarios tienen lo que yo de bailarín de ballet, midiendo 1,74 m y pesando 90 kilogramos. Como vemos, no era tan pacífica la gente que viajaba en ese barco y tampoco parecían llevar sólo ayuda humanitaria como habían afirmado antes de emprender viaje a Gaza.

5- ¿Por qué Israel debe arriesgarse a que se le entregue más armamento a los terroristas del Hamás? ¿Acaso no se ha intentado en el pasado ingresar explosivos o misiles con excusas solidarias? Claro que sí. Para dar tan sólo uno de las tantos ejemplos: una mujer palestina "embarazada" pedía ingresar de manera urgente dentro del territorio israelí por una emergencia médica, aunque su panza no estaba hinchada porque había un bebé adentro, sino explosivos afuera, cubiertos por un largo vestido.
Pocos meses atrás, el ejército israelí detectó un barco repleto de misiles provenientes de Irán que iban camino a Siria para terminar en las manos del grupo terrorista libanés Hezbolá.
Los intentos por entregar armamento a los terroristas musulmanes, quienes repiten a diario su intención de exterminar a los judíos, son rutinarios. Siempre se intenta por aire, mar, tierra o a través de túneles subterráneos. Israel no puede darse el lujo de dejar entrar a cualquiera sin inspección previa y aquel que se opone a dicha inspección, es porque aparentemente tiene algo que esconder, como en efecto, sucedió con los "violentos pacifistas" que viajaban en esta embarcación "solidaria".

El papel de la prensa es cada vez más lamentable. Los hechos están tan distorsionados y son tantas las mentiras que se escriben y dicen que uno no sabe ni por dónde empezar para desmentirlos. El antisemitismo sigue firme y, hoy más que nunca, porque al antisemita se le facilitaron las cosas. Hoy puede expresar todo su odio sin reparos ni titubeos porque existe la excusa de Israel. Ya no se odia a los judíos, sino a un país fuerte y a una nación que ya no es indefensa como 70 años atrás. Sin embargo, las acusaciones son idénticas a las de entonces: "imperialistas", "asesinos de niños", "dominadores del mundo", "opresores", etc.

Y a los que salieron a manifestarse a las calles, quiero decirles lo siguiente: griten imbéciles, sigan insultando y arrojando piedras. Eso es más fácil que pensar o razonar. Capacidades que ya perdieron hace tiempo.
Mientras el extremismo musulmán se adueña de Occidente con el visto bueno del comunismo latino o de la correción política de la dirigencia americana, Israel seguirá defendiéndose de todos los Holocaustos que los fundamentalistas islámicos, que lo rodean, quieren realizar. Y me importa un comino lo que ustedes hagan o digan, pues no son más que parásitos envidiosos y malagradecidos.

Sigan escupiendo para arriba.

Agradezco al periódico español "Libertad Digital" por la información que tomé prestada acerca de la piscina olímpica, del restaurant de lujo y del mercado en la Franja de Gaza. Es casi imposible encontrar este tipo de noticias en la prensa hispana.

Leandro Fleischer

domingo, 23 de mayo de 2010

¿Qué es la solidaridad?

Nota publicada en "Diario de America" y "Cuba Democracia y Vida"




En estos últimos meses, he tenido varios debates con profesores y compañeros de la Universidad Bar Ilán en Israel, donde estoy estudiando mis últimos años de carrera. Este tipo de intercambio de opiniones también los suelo tener con amigos y familiares.

El punto de mayor desacuerdo lo tenemos cuando debatimos acerca de la "solidaridad". Según mis "adversarios", si el Estado no se entromete violentamente en nuestros bolsillos, la situación sería caótica, pues los empresarios explotarían a los empleados, la diferencia entre las clases sociales se agrandaría excesivamente, se crearían monopolios, unos pocos tendrían casi toda la riqueza y, por lo tanto, los niveles de pobreza y desempleo también crecerían masivamente, dejando, de este modo, a la mayor parte de la población sin salud, educación, etc. En otras palabras, como resumiera esta errónea idea uno de mis compañeros de clase: "el país se transformaría en una anarquía de ricos".

En este artículo, voy a dejar de lado las criminales ideas comunistas que derivaron en cientos de millones de muertes y son tan ridículas e incongruentes que no tiene sentido refutar. El sólo hecho de que para divulgar sus ideas comunistas utilicen medios capitalistas, comprueba la "seriedad" de sus argumentos.

Ahora bien, convengamos que uno no puede ser solidario y violento al mismo tiempo. Si como "solidaridad" entendemos "ayudar al prójimo" queda claro que el hecho de robarle a otro a punta de pistola no es ser solidario. No creo que a aquel que sufra un asalto a mano armada, le agradezca al delincuente por su "solidaridad".

Los estatistas me dirán: "pero alguien debe ocuparse de los que menos tienen". Muy bien, supongamos entonces que yo agarro un cuchillo y comienzo a obligar a la gente a entregarme su dinero y pertenencias al tiempo que los amenazo con cortarles el cuello si no lo hacen. Inmediatamente después de hacerme con el capital y las propiedades de los demás, le entrego parte o todo a los pobres ¿Podría considerarse que soy una persona solidaria?

Los estatistas justifican el asalto a mano armada con el fin de que exista la solidaridad. Me pregunto si también justificarían la violación sexual con el fin de que existan los orgasmos o la natalidad.

Esta contradicción es tan notoria que no comprendo cómo aquellos que se autodenominan "solidarios" y aseguran oponerse a la violencia son los que más la defienden y justifican.

Mucha gente suele pensar instintivamente que cobrar impuestos no es un acto violento, sino solidario. Cuando les demuestro que sí lo es, suelo recibir dos tipos distintos de respuestas: una minoría acepta la naturaleza violenta de la política tributaria, pero la considera "necesaria" con el objetivo de que haya una "redistribución justa de la riqueza". Sin embargo, la gran mayoría niega rotundamente que se trate de violencia, pero aún nadie pudo argumentar su respuesta.

Pero que el Estado utiliza la violencia para hacerse de nuestro capital está fuera de toda discusión. Si uno se negara a pagar impuestos, vendrán a buscarlo policías armados, se le confiscarán sus propiedades y, además, terminará en prisión.

La utilización de amenazas y armas contra gente inocente nunca puede dar buenos resultados. No puedo esperar que me ayude quien roba ni que me cuide quien me apunta con su revólver. Como dijera Ayn Rand: "una pistola no es un argumento".
Este método es el que utiliza la mafia: "pagame para protegerte de que yo no te incendie el local". No importa lo que me digan, no existe diferencia alguna entre ambas formas de recaudación para obtener un "servicio" o "ayudar al prójimo".

Ahora bien ¿Qué es la justicia social? ¿Quién decide acaso cuánto robar y a quién robarle y por qué razón hacerlo? ¿Con qué derecho? ¿Acaso exigir al gobierno que asalte a uno para darle a otro no es alentar a la violencia?

Otro grave problema de lo que hoy se entiende por "solidaridad" es que no se sabe en qué bolsillos termina el dinero hurtado. Al no entregar nuestro capital de forma voluntaria ¿cómo podemos saber si estamos ayudando a alguien que realmente lo necesita o no? Generalmente, los que se hacen con esas "donaciones" son parásitos de todo tipo, quienes se autoproclaman líderes de diversas "luchas" por "la justicia social" y prefieren que hayan pobres para poder seguir recibiendo dinero de los que producen sin necesidad de trabajar (politicos, sindicalistas y demás).

En su afán de defender al socialismo, el presidente de Brasil "Lula" Da Silva, acabó criticándolo contundentemente con la siguiente frase dicha en una entrevista concedida al diario español "El País": "Es preciso primero construir el capitalismo para después hacer el socialismo; hay que tener qué distribuir antes de hacerlo". O sea, el capitalismo es lo que genera producción, riqueza, empleo, etc y el socialismo es el que llega después a aprovecharse del fruto de las creaciones, ideas y esfuerzo de todos, lo roba pistola en mano para repartírselo entre burócratas parásitos y holgazanes que no producen nada más que violencia. No suelo compartir ideas con Lula, pero en este punto no podría concordar más con su explicación de lo que es el socialismo, aunque desde ya, considero que no debe ser implementado.

El Estado no produce nada, sino la gente cuando hace uso de sus libertades individuales con el objetivo de mejorar su propio nivel de vida. Cualquier limitación que se le imponga a dichas libertades individuales, sólo producirá resultados negativos. Si, por ejemplo, como dueño de un bar, el Estado me quita altas sumas de dinero, no podré contratar más personal o, incluso, me veré obligado a despedir empleados. Eso producirá que el servicio de mi comercio empeore, las ventas disminuyan y el desempleo aumente.

Quien debe decidir los precios no es el Estado, sino el libre mercado. El consumidor es quien mejor decide el precio de un producto o servicio determinado, pues es lo que él necesita y está dispuesto a entregar parte de su capital de manera voluntaria por ello. El consumidor no tiene por qué pagar por servicios o productos que no utiliza o precios elevados a causa de los impuestos. Eso es ayudar al prójimo: Simplemente no robarle.

Ya vemos lo que sucede en Grecia cuando una enorme cantidad de personas dependen del Estado. No podemos ser esclavos de los caprichos de un grupo de parásitos con poder que decidan sobre nuestras vidas y bolsillos a punta de pistola en nombre de la "solidaridad".

El sistema que utilizan los parásitos con poder es siempre el mismo: Les hacen creer a los pobres que son unos inútiles y que sólo el Estado puede ayudarlos. Después les dan un poco de arroz y agua, pero por el otro lado siguen imponiendo regulaciones que limitan la libertad de los que producen, lo que genera más desempleo. El Estado necesita que haya gente que dependa de él para poder seguir existiendo. Hay mucho dinero hecho sin esfuerzo alguno en juego y nadie quiere que se acabe.

Sólo el Estado puede producir monopolios y, sólo sin su intervención, puede existir la libre, sana y legítima competencia. Sólo el Estado puede aumentar la pobreza y el desempleo al limitar la producción, exportación, importación, etc. Sólo el Estado puede esclavizarnos con su papel pintado llamado dinero y perjudicar nuestros bolsillos al imponer precios ridículos sin comprender ni interesarse en los intereses del consumidor. Sólo el Estado puede hacernos creer en sus centros de adoctrinamiento mal llamados centros educativos que toda esta violencia es necesaria en pos de la solidaridad, cuando lo único que crea es resentimiento entre los individuos, parasitismo, miseria y, sobre todo, esclavitud.

El solidario le pide aquel que produjo pobreza que ayude a los pobres, pero no que le de oportunidades corriéndose del camino. El solidario alienta la limitación de la producción y del desarrollo, que es lo que nos da un mejor nivel de vida. El solidario justifica el uso de la violencia en lugar de la libre competencia. El solidario condena el éxito y aplaude al parásito que agrede. En resumen, el solidario es un hombre peligroso que nos perjudica a todos y, sobre todo, a los que más dice ayudar.

El tan odiado libre mercado es lo que genera las oportunidades, el solidario las destruye.

martes, 20 de abril de 2010

El principio del fin para Obama

Nota publicada en "Diario de America" (www.diariodeamerica.com), "Cuba Democracia y Vida" (www.cubademocraciayvida.org) y "El Reloj"(www.elreloj.com)




No es ya ninguna novedad que el presidente islámico-marxista americano haya batido record en pérdida de popularidad en los Estados Unidos. En menos tiempo de lo pensado, su imagen se ha desvalorizado casi por completo. Quienes se oponían a él antes de que asuma, no están sorprendidos por el actuar del presidente Obama, aunque, desde ya, están preocupados por el futuro del país. Una mayoría de indecisos ha comenzado a desconfiar del mandatario y los que lo apoyaban, ya no ven en él un mesías con poderes mágicos como solían hacerlo antes.

Es que el discurso de Obama anterior a las elecciones, en lo que a política internacional respecta, era irreal y fantasioso. Ideal para un cuento de niños quizás, pero muy alejado de la compleja realidad mundial. Obama prometía un "cambio". Proponía cambiar la política exterior de Estados Unidos. Intentó y logró venderle la falsa ilusión a los americanos de que las demostraciones de confianza hacia los líderes totalitarios islamistas y comunistas, generarán que estos criminales ya no estén interesados en destruír a la potencia americana o dominar el mundo.

Obama, sin embargo, durante su campaña electoral, dejó que se notara su lado socialista, proponiendo todo tipo de planes sociales, aún más de los que ya había y que condujeron a la última crisis. O sea, la idea era combatir el incendio con más fuego, con más impuestos. Tampoco podemos olvidarnos de la frase de su mujer, quien afirmó que para mejorar la situación, algunos tienen que dejar parte de la torta. Esto significa que debe haber sólo una torta (el Estado) y el dueño de ella (Obama) debe decidir cómo administrarla, en lugar de que se sigan haciendo más tortas para que haya más porciones sin necesidad de robarle a nadie.

Antes de las elecciones, hubo quien sospechaba que el presidente americano tenía tendencias anti-sionistas. El hecho de haber tenido una educación islámica, puede ser un factor únicamente indicativo, pero haber asistido tantos años a una iglesia en la cual el pastor de ella, quien además casó a Obama, no ocultaba su odio hacia los judíos, los blancos y Estados Unidos, eran ya una confirmación de las verdaderas intenciones del mandatario americano. Pero la mayoría de la prensa decidió no darle importancia a este dato.

Por lo tanto, antes de las elecciones, ya se podían percibir ideas progresistas, tanto en el ámbito económico y social y existían justificadas sospechas sobre un antisemitismo que intentaba, por todos los medios posibles, desmentir.

No me malinterprente mi estimado lector. Yo no creo que el presidente Obama admire a Bin Laden. El mandatario americano es un progre más, como Zapatero por ejemplo. Pero le incluye una pequeña dosis de cariño al islamismo. Obama realmente cree en la "justicia social", en sacarle al rico para darle al pobre, en el mito del islamismo pacífico, en el cuento del débil y el fuerte, etc. Todo estas ideas son las de la izquierda, que ya sabemos a qué resultados nos conduce. El presidente estadounidense quiere crear una especie de "hombre nuevo" a la fuerza, como también lo quería hacer el Che Guevara, Stalin, Mao, Fidel Castro, Kim Jong Il y demás. Más de cien millones de personas que se oponían a dejar de ser el "hombre antiguo", fueron encarceladas, torturadas, violadas , humilladas y asesinadas. Y es hasta el día de hoy que estos crímenes no cesan. Por supuesto que el mandatario americano no va a matar a nadie directamente, aunque sí robar y limitar. Es otro tipo de violencia, pero es violencia al fin.

Su socialización de la medicina arruinará el servicio de todos para mejorar el de unos pocos, aumentará el gasto público, reducirá el personal, se dañarán las condiciones laborales y, por lo tanto, la eficiencia de los trabajadores de la salud, habrá largísimas esperas y, desde ya, la gente no tendrá la libertad de elegir cómo ni con quién tratarse. Este es un ejemplo claro de que en lo que a polítcas socio-económicas se refiere, Obama está cumpliendo con lo dicho antes de las elecciones que lo llevaron, lamentablemente, al poder.

Su clara posición anti-israelí en el conflicto en Medio Oriente, en cambio, demuestra que ha mentido en su campaña electoral. Castiga a Israel sin titubear cuando construye viviendas en su capital, Jerusalén, a pocos metros de la línea verde e incluso ha citado al embajador israelí para protestarle al respecto. Sin embargo, poco y nada le importa la alianza de Siria e Irán con los terroristas del Hamás y el Hizbolá para destruír Israel. Poco y nada le importa los atropellos a las más básicas libertades del ser humano en Venezuela, Cuba, Sudán, Corea del Norte, casi todos los Estados Islámicos, China y demás. Poco y nada le importa la invasión en América Latina por parte de grupos terroristas musulmanes gracias al dictador venezolano, Hugo Chávez, quien además financia y apoya a otras organizaciones terroristas como las FARC en Colombia o ETA en España.

Eso sí, un Irán nuclear no le conviene a nadie, por lo que hasta Rusia y China, quienes siempre se opusieron a castigar a los iraníes, hoy en día no descartan aceptar las sanciones que propone el gobierno americano.

No nos podemos olvidar de su discurso en El Cairo, cuando de manera indirecta, comparó el Holocausto con la situación palestina, con la clara intención de poner a Israel en el lugar de los nazis.

No me sorprende, entonces, que los israelíes, incluso varios de izquierda, desconfien del mandatario americano. Los comentarios hechos por los lectores del sitio de internet del diario "Yediot Aharonot" en Israel abajo de un artículo en el que Obama condenaba el Holocausto y el antisemitismo en el mundo, demuestran el pensamiento de la gran mayoría de los israelíes: "¿por qué no le creo una palabra?", "hipócrita", "basta de palabras, hechos ¿Sabés dónde queda Irán?" fueron algunas de las quejas.

En la gran mayoía de los comentarios se podía apreciar un justificable repudio a Obama. Y para el que tenga alguna duda: el diario no es considerado derechista, sino que se encuentra a la izquierda o centro izquierda del mapa político israelí y es opositor al gobierno de Netanyahu.

Tampoco me sorprende que poco tiempo después de que un grupo de libertarios israelíes, entre los que me incluyo, hayamos creado el "Tea Party" israelí, casi mil estadounidenses hayan ingresado a nuestro grupo de Facebook y nos pidan disculpas por el gobierno de Obama, nos aclaren que él no los representa y que Israel fue y es el aliado más cercano de Estados Unidos.

Ahora Obama, se puso de vuelta la nariz roja y comenzó a realizar una payasada más llamada :"Cumbre Nuclear" que tiene como supuesto objetivo que las potencias reduzcan los arsenales nucleares y evitar que llegue armamento nuclear a las manos de los terroristas. Por supuesto, ni una cosa ni la otra se logrará, pero las fotos estrechándose las manos y sonriendo ya están en todos los medios de comunicación del mundo. "Objetivo cumplido".


Obama no es un terrorista. Desde ya que nunca atacará a Israel, pero creo que internamente justifica algunos atentados contra el Estado judío.

Obama tampoco es un dictador comunista que puede llegar a realizar un genocidio, pero tiene ideas socialistas que ya está poniendo en práctica y los resultados serán desastrozos.

Obama va a perder ampliamente las próximas elecciones, no sólo por todo lo expresado anteriormente, lo que pondrá a los libertarios y conservadores en su contra, sino que la izquierda radical, esa que comparte las ideas del mentiroso y dogmático periodista de Hollywood Michael Moore, también se siente desepecionada porque aún no ha retirado a las tropas ni de Irak ni de Afganistán. El presidente americano sabe muy bien que el cuento de fantasías del cual hablaba en su campaña electoral, no tiene nada que ver con la realidad y, lidiar con ella, no es tan fácil como parecía cuando lo veía desde afuera y podía darse el lujo de criticar a Bush por cada paso que el ex mandatario realizaba.

Obama, al querer complacer a todos, termina sin complacer a nadie. Y eso, en una democracia, es un suicidio político.

¿Quién es Obama? Es un marxista inepto, bastante populista y con cierto desprecio a los judíos. La máscara se le terminó de caer y, por esa razón, este es el comienzo del fin para el presidente americano.

Leandro Fleischer

lunes, 22 de marzo de 2010

Carta a un juez: Ley Vs. Libertad

Nota publicada en "Diario de America" (www.diariodeamerica.com) y "Radio Lev" (www.radiolev.com)



Señor juez de faltas:

¿Cómo le va? Soy un ciudadano más de Israel, país que tanto quiero y defiendo de los injustos ataques de la Comunidad Internacional. No soy abogado ni policía ni familiar o amigo de ningún político o juez. No soy una persona importante. Ni siquiera puede decirse que tengo muchas virtudes. Soy un ciudadano común que estudia y trabaja e intenta todos los meses llegar a fin de mes sin deudas de ningún tipo. Pero esto se hace difícil porque debo pagarle el sueldo a usted y a muchísimas personas más que dependen del Estado. Sí, debo ceder a la fuerza parte de lo que recibo por servicios que no utilizo. No sé cómo es usado mi dinero porque me lo quitan a punta de pistola, como tampoco puedo saber qué uso le da a mis pertencias el ladrón después de asaltarme.

Bueno, después de esta introducción, paso a relatarle por qué he tomado la decisión de escribirle. La semana pasada, he recibido dos multas en un día por infringir leyes de tránsito. Sí, en pocas horas, han venido dos policías distintos con sus revólveres en diferentes puntos del país y me han quitado más dinero. En ningún momento puse en peligro la integridad fisica de nadie ni he intentado apropiarme de las propiedades de terceros. Sin embargo, he sido castigado.

Estimado juez, lo reconozco, he violado la ley. Pero intente razonar libremente, al menos esta vez, y dígame si le parece lógico castigar a una persona por realizar las siguientes faltas:

- No usar cinturón de seguridad ¿De quién es mi cuerpo? ¿Suyo? ¿Del policía? ¿De algún otro? No ¿verdad? Es mío. Preste atención a la pregunta otra vez: ¿De quién es MI cuerpo? Es ridícula la pregunta ¿verdad? La respuesta es tan obvia que no entiendo cómo se puede multar a una persona por ello. Y lo peor de todo, señor juez, es que yo sí tenía abrochado el cinturón, pero el pasajero que iba en el asiento de atrás, no. El policía me culpó a mí por no hacerme responsable por otra persona que es, incluso, mayor que yo.

No entiendo mi estimado juez, ¿acaso los policías tienen derecho a multarnos por no cuidar de nuestros cuerpos? No entiendo entonces por qué no me multan cuando enciendo un cigarrillo o cuando como demasiado o cuando corto verduras sin protegerme las manos o cuando hago un salto bungee, etc, etc, etc. Si no puse en riesgo la vida de terceros ni le he robado nada a nadie ¿Por qué deben castigarme?
Cuando se suicida una persona ¿Le envían por correo la multa a la familia?
Además, ni usted ni nadie puede decidir cuál es la mejor manera de cuidarse. Pues, como usted sabrá, hay gente que ha muerto incinerada por tener puesto el cinturón.
¿No le parece un robo a mano armada lo que he sufrido?


- No frenar completamente en donde hay una señal de "pare". Aunque parezca razonable multar a una persona por no respetar una señal de tránsito, no lo es. Esa señal estaba ubicada en el cruce de dos autopistas. Como usted sabe, en ese tipo de caminos, los automóviles circulan a altas velocidades. Por lo tanto, decidí tomar el doble de precaución que tomo habitualmente y comencé a observar con mucha atención para el lado de la autopista que cruzaba. Por ser tan precavido, no pude ver el cartel de pare y allí estaban los policías, casi escondidos, esperando a la próxima víctima. Y por segunda vez en el día, se acercaron con sus pistolas a quitarme más dinero.
Reitero: ¿no le parece un robo a mano armada lo que he sufrido?

Usted dirá que esta es la única manera de "ordenar" el tránsito y que, a veces, se debe ser muy estricto. Pues a los hechos me remito señor juez. Como usted bien sabe, en nuestro país hubo más muertes a causa de accidentes de tránsito que por todas las guerras y atentados terroristas combinados ¿Qué absurdo verdad?

¿Cuál fue la "solución" que propusieron los diversos gobiernos? Ser más estricto ¿Ha ayudado oprimir más a la gente? Pues, como verá, el resultado ha sido negativo. Después de que un hombre con revolver se haya acercado a multarme por hacer con mi cuerpo lo que quiera, o bien, ser muy prudente, lo único que se logró fue ponerme nervioso y eso generó que ya no haya podido seguir conduciendo tan cuidadosamente como antes.

Ahora bien ¿qué hubiera pasado si le hubiera dicho a ese señor armado que no estaba de acuerdo con su manera de actuar y que no había diferencia entre él y un ladrón? Seguramente me hubiera llevado detenido ¿no es así? O sea, por el simple hecho de expresarme libremente, ese hombre me hubiera despojado, aún más, de mi libertad, no tengo dudas. Y después usted le daría la razón a él, pues tanto usted como los policías gozan de absoluta impunidad y, nosotros, los ciudadanos comunes que nos esforzamos todos los días y producimos, no tenemos voz alguna contra el accionar de los agentes que deberían ocuparse de la seguridad y no esconderse para multar a quien no respeta leyes ridículas e injustas.

No se preocupe, ya conozco su respuesta: "aunque no nos guste, hay que respetar la ley y el trabajo de los policías es hacerla cumplir". Claro, lo mismo nos puede decir algún oficial nazi que asesinó judíos durante el Holocausto. Él sólo cumplía órdenes ¿Lo justificaría usted? Por supuesto que no ¿Acaso usted se cree que todo soldado alemán que fusilaba judíos, negros o gitanos los odiaba? Claro que no, ellos "cumplían órdenes". Pero, desde mi punto de vista, señor juez, tienen la misma responsabilidad que aquel que lo hacía por racismo.

Disculpe usted por dar este ejemplo tan exagerado, pues claro está que dos multas por faltas menores no se pueden ni comparar con el genocidio causado por los nazis. Pero no me refiero a la gravedad de las acciones, sino a la manera de proceder: no se medita, no se piensa, no se analiza, no se hacen preguntas, no se razona; simplemente se "siguen órdenes" ¿Cuándo nos hemos convertido en robots? Sí, robots, porque ni un perro amaestrado actúa tan automáticamente.

Lo peor de todo, señor juez, es ver la cantidad de mafiosos que se ríen de la policía. Se los puede ver en la televisión, sentados sonrientes en los tribunales, sabiendo que van a recuperar pronto su libertad y continuarán enriqueciéndose. No sólo el sistema que usted representa es el que les da facilidades a estos criminales al prohibir sustancias y diversos vicios que no dañan a terceros, creando de este modo un mercado negro totalmente evitable, sino que además, se los trata con demasiado respeto (o quizás temor), mientras los ciudadanos de bien sufren castigos que no se merecen por hacer uso de sus libertades individuales.

No me malinterprete señor juez. No me encuentro a la izquierda del mapa político israelí. Es más, se podría decir que pertezco a la centro-derecha. No soy rebelde ni mucho menos. Comprendo el derecho del Estado de Israel a defenderse del terrorismo y de los gobiernos islamistas radicales que nos intentan hacer desaparecer. Yo soy partidario del "ojo por los dos ojos", porque es lo único que puede traer paz, o bien, tranquilidad al país. Soy realista y entiendo que el terrorismo no va a cesar hasta no sufrir un duro golpe. Agradezco a las Fuerzas Armadas de mi país por defender a su población de la manera que lo hace. No tengo dudas que es el ejército más medido del mundo. Cualquier otro en nuestra posición no tomaría ni un octavo de los recaudos que toma el nuestro para no dañar a la población inocente. Israel es el país más libre, por lejos, de la región y uno de los más libres del mundo. No tengo dudas.

Como verá, no soy rebelde, soy muy realista. Así como reconozco las virtudes de este país, también debo marcar los errores. Lo sé, esto sucede también en todos los países del mundo libre ¿Por esa razón no podemos cambiar esta realidad? Los puntos positivos ya los hemos tomado ¿Por qué debemos imitar también los negativos?

Señor juez, yo le voy a pagar todas las multas. Sólo espero que a partir de hoy, deje de actuar como un robot y de el ejemplo. Aunque para ello, deba renunciar a representar a este sistema y abrir un estudio privado. Le aseguro que con su experiencia, le va a ir muy bien. Trate de aportar, no de oprimir.

Recuerde: si la ley daña mi libertad, no debería existir dicha ley.